¿Cómo funcionan las triangulaciones de jugadores?

A raíz del caso “Gino Clara” y las prácticas en que ha incurrido Unión San Felipe en el último tiempo al comprar jugadores con nombres rimbombantes del medio argentino (Ignacio Piatti, Gonzalo Bergessio, etc.) para luego venderlos inmediatamente a grandes clubes sin que éstos ni siquiera pisen un segundo suelo chileno, es que mucha gente se ha preguntado, ¿En qué consisten las triangulaciones de jugadores? ¿Quién gana y quién pierde en estas operaciones? Para esto es que voy a tratar de explicar en la siguiente columna cómo funciona este procedimiento, que es legal y reglamentario, pero que tiene ciertas condiciones éticas que pueden ser cuestionadas.

Los involucrados:

1.- Los representantes de jugadores y los grupos empresariales: El reglamento de la FIFA prohíbe que las personas naturales sean dueños de los pases de los jugadores (como recordaremos, en el pasado se cuestionó cierta asimilación a la “esclavitud” en este ámbito, por lo que se optó por hacer esta limitación), por esto mismo es que estos grupos de empresarios necesitan un club “puente” – militante en alguna federación reconocida por la FIFA – para poder inscribir los pases de los jugadores con los que quieren negociar.

2.- El club “pantalla” o puente: Son imprescindibles en la triangulación, y generalmente son pequeños clubes, con no mucha prensa encima que fiscalice su actuar y casi siempre con muchos problemas económicos o declarados en quiebra. Son comprados para realizar estas operaciones, pero también para ser usados como “vitrina” de los jugadores promedio del grupo empresarial. Ellos inscriben el pase a su nombre y por esto reciben una pequeña comisión de la operación final.

3.- Las asociaciones: Al estar conformadas por los mismos dirigentes de los clubes, no cumplen una función de fiscalización real en esto, y finalmente solo terminan siendo un paraguas para que estos negocios no salgan a la luz pública.

4.- Los jugadores: Deben consentir en las operaciones, la mayor parte de las veces son jugadores que quieren ser declarados “libres” y que quieren ser transferidos a clubes extranjeros a la brevedad. Por lo que generalmente recurren a la justicia para quedar en libertad de acción bajo ciertos resquicios legales y necesitan de este proceso para poder encontrar un equipo de mejor nivel.

Beneficios que reportan las triangulaciones:

Se oculta el origen de los dineros involucrados en las operaciones, ya que mediante en estas operaciones es complejo seguir la ruta que siguen los dineros. El secreto bancario y las diferencias entre las regulaciones tributarias lo permiten más aún.

La mayoría de los jugadores involucrados en esto son argentinos, donde por cada transferencia se debe pagar un 24,5% del total de la venta. 15% para el jugador, 2% para la AFA, 0,5% para los jugadores agremiados y un 7% para la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos de la Argentina). Por lo mismo, el club puente compra al jugador en un valor mucho menor, y con lo consiguiente, pagan menos a todos estos organismos. Como consecuencia de lo anterior es que se oculta el valor real del pase del jugador, por ejemplo, el club puente compra al jugador en 1 millón de dólares y lo vende al club definitivo en 5 millones. Esa diferencia de 4 millones se reparte entre todos los componentes que nombramos al principio.

En Argentina se han hecho diversas investigaciones periodísticas al respecto, no se puede calcular a ciencia cierta cuanto se “eludiría” en una triangulación, ya que por lo intrincado del proceso, se pueden pagar comisiones y platas “por fuera”, arregladas entre cuatro paredes y que nunca se verán en los clubes “puentes”. En Chile recién se está comenzando a hablar de esto y esperemos que se ponga atención y nuestra liga no termine siendo un instrumento para inversores extranjeros que finalmente comprarían clubes solamente para negociar con jugadores, lo que afectaría el nivel de nuestra competencia (dañándola aún más de lo que está hoy en día)

El problema de las triangulaciones o “pases fantasma” llegó para quedarse en Chile. Unión San Felipe comenzó con estos negocios, pero recientemente nos enteramos del remate de Rangers de Talca, donde un grupo inversor argentino ligado al de la institución del Aconcagua (algunos dicen que no son más que palos blancos del mismo grupo empresarial que controla al cuadro albirrojo) compró el club. La preocupación de los hinchas en estos casos es legítima, ya que finalmente los proyectos deportivos pasan a segundo plano y solo priman los negocios. A ningún futbolero identificado con los colores de su equipo le gustaría que compraran su club solo para ser utilizado como una pantalla. Ah, y han preguntado también por otros equipos…

Exelente reportaje, es una información de la cual poco se encuentra, saludos desde Valdivia

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